La historia detrás del nombre, y lo que nos mueve cada día a sostener este espacio.
Natalia Matta González, conocida como "la Bruja Roja del Mezcal", fue una mujer revolucionaria mexicana cuya sola presencia incomodaba y desafiaba el orden masculino de su tiempo. Su nombre se susurraba con respeto y temor, incluso por el llamado Pancho Villa —Doroteo Arango—, el célebre "Centauro del Norte", figura compleja de la Revolución: héroe militar para la historia oficial, pero también representante de un sistema profundamente machista y violento.
A los catorce años, Natalia vivió en carne propia la brutalidad que acompañaba a los ejércitos revolucionarios: fue violentada en un contexto donde los cuerpos de las mujeres eran considerados botín de guerra. Aquella herida no la quebró; la transformó.
Desde entonces, su misión fue clara: enfrentar a los hombres que, bajo la bandera de la justicia y la libertad, saqueaban pueblos y ultrajaban mujeres. La Roja comprendió que la venganza no se ejecuta únicamente con armas, sino con inteligencia, estrategia y paciencia.
En su adultez, y movida por intereses políticos y tácticos, mantuvo comunicación con el propio general. No por sumisión, sino por cálculo. Su objetivo no era servir a ningún caudillo, sino castigar a los violentos desde dentro del sistema que los protegía.
Natalia fue una estratega brillante. Sin partido, sin lealtades ciegas y sin dueño. Esa independencia la volvió peligrosa. Los revolucionarios la envidiaban; algunos decían que tenía pacto con el diablo. No podían concebir que una mujer actuara con tal astucia y autonomía sin intervención sobrenatural. En una época donde la inteligencia femenina incomodaba, llamarla "bruja" era la forma más simple de intentar explicarla… y desacreditarla.
El proyecto Somos Bruja Roja se inspira en la figura de Natalia Matta porque encarna el poder femenino que no pide permiso. Enaltece la inteligencia, la estrategia y la conciencia política de las mujeres. Pero, sobre todo, reivindica algo aún más subversivo: el derecho al goce.
Recuperar el placer como territorio propio —libre de culpa, miedo y violencia— es la venganza contemporánea. Devolver el poder a los cuerpos de mujeres emancipadas es honrar la memoria de quienes fueron silenciadas.
Porque si algo nos enseñó la Bruja Roja es que el cuerpo no es botín. Es territorio soberano. Y hoy lo afirmamos con fuerza:
Eres merecedora de placer.
Cofundadora de Somos Bruja Roja, profesora de adolescentes desde hace más de 10 años y especialista en sexualidades, con base en Aguascalientes. Es educadora sexual —no psicoterapeuta ni sexóloga— y trabaja la educación sexual integral con niñas, niños y adolescentes, sus familias, y con mujeres.
A través de talleres, clases, asesorías y el club de lectura, construye espacios seguros —sin juicio, sin prisa— donde hablar de placer, deseo y sexualidad deja de ser tabú y se convierte en camino de autoconocimiento.
Licenciada en Arte y Gestión Cultural (Universidad Autónoma de Aguascalientes) y Maestra en Comunicación Transmedia (Universidad Politécnica de Valencia, España). Cofundadora de Somos Bruja Roja desde 2024, radicada entre México y España.
Desde su formación en arte, gestión cultural y comunicación, impulsa la expresión artística y la estrategia de comunicación de Somos Bruja Roja, conectando la propuesta con mujeres más allá de México.
Porque muchas mujeres se sienten solas en su camino. Porque necesitamos espacios donde podamos ser escuchadas, comprendidas y acompañadas. Porque juntas, somos más fuertes, más libres y más auténticas.
No estamos aquí para encajar, estamos aquí para despertar.
Crear un espacio seguro y poderoso donde las mujeres se reconozcan, se expresen libremente y se impulsen mutuamente a vivir con más conexión, plenitud y autenticidad.
Creemos en el poder de la palabra, la escucha, la sororidad y la transformación.
Ser tú, sin filtros.
Tomar las riendas de tu vida.
Crecer juntas, no competir.
Nunca dejar de elegirnos.
Para mujeres que buscan más conexión y propósito. Para las que aman leer, aprender y compartir. Para las que están listas para elegirse y crecer.
Talleres, clases, asesorías y club de lectura te esperan.
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